
El Gobierno Nacional ordenó el traslado de 20 personas privadas de la libertad que permanecían recluidas en Barranquilla, entre ellas varios señalados de pertenecer a estructuras como Los Costeños y Los Pepes. La decisión busca reforzar el control sobre estos internos y evitar que, según el Gobierno, continúen coordinando actividades criminales desde los lugares donde se encuentran detenidos.
De los 20 reclusos, 10 permanecían en estaciones de Policía y otros 10 en la Cárcel Distrital de Barranquilla. El traslado hacia Bogotá se realiza bajo un dispositivo especial de seguridad y, posteriormente, los internos serán distribuidos en diferentes cárceles del país de acuerdo con las determinaciones del INPEC.
La medida hace parte de una estrategia anunciada por el Gobierno para impedir que las cárceles sean utilizadas para dirigir extorsiones, amenazas u otras actividades delictivas.